¿Cómo te cuento la historia?

Varios años estudiando enfermedades y enfermedades con un mismo esquema de aprendizaje: epidemiología-> síntomas-> exploración física->resultado de exploraciones complementarias->tratamiento”.

La realidad diaria de la consulta es que muchas veces ese esquema no es tan perfecto ni siempre los pacientes explican los síntomas “como el libro”.

 Lo pensaba tras repasar la lista que iba confeccionando de síntomas y motivos de consulta “curiosos” , algunos de los cuales terminaron en los diagnósticos más insospechados…

 He aquí algunos:

” Tengo áspera la lengua”…

Día 1: Paciente: ” Déme una receta de mycostatín en crema…”…  Día 2Paciente:  “Déme una receta de mycostatin en crema”… Día 3:  Paciente: “Déme cuatro recetas de mycostatín en crema”…  Médico: Pero ¿para qué utiliza esto?… ¿Por qué no me decía que tenía este problema?.  Paciente: “Si, yo se lo decía… le pedía la receta”.

” Tengo las piernas sucias al caminar”…

” Anoche me pasó algo muy raro. Me sentía raro y comencé con un temblor que no podía ni abrir la puerta de mi casa… Luego empecé a sudar mucho”

“Vengo porque al peinarme esta mañana no podía coger bien el peine porque este dedo se me va…”

“Desde hace varias noches tengo regurgitaciones aquí (señalando el hemitórax izquierdo)”…

” Desde hace dos meses me siento empachada aquí (poniendo la mano en el estérnón)… Es la misma sensación que cuando uno come tortilla de patata y tiene que beber mucha agua…”

Y aunque piense que quizá la formación debiera estár más orientada “a los problemas”;  la dificultad, en ocasiones, de recomponer el puzzle con comienzos como los descritos y la incertidumbre compleja de lidiar que les acompaña…  como ya he comentado los síntomas y los síntomas son algo valioso de nuestra consulta.

Me quedo con la frase que una vez escuché en las tertulias después de la consulta:

 “El médico general está vendido al síntoma…”

4 pensamientos en “¿Cómo te cuento la historia?

  1. A lo mejor son los pacientes los que están vendidos al síntoma y nosotros lo que estamos es vendidos al paciente…
    Ánimo con la cuesta final…final de un principio.

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  2. Precioso post, Elena. A tu reflexión, que me parece muy adecuada, añadiría otra. Las manifestaciones de los problemas de los pacientes tienen un componente cultural y familiar importante, de manera que dependen de las representaciones sociales y familiares. A veces no son problemas de salud en sí, sino “equivalentes”, un “como si…”, o, como decía Julio Bonis en una ocasión, un “casi como si…”. Total: la complejidad de la clínica no está en los libros, pero se aprende. Y no sólo con la experiencia, no sólo con los años de clínica. Hay que estar muy atento y ser muy sensible a lo que te rodea para darte cuentas, y si tienes alguien al lado que te guíe y te alumbre para que la complejidad de la realidad no te aturda, pues mejor que mejor.
    Besos

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  3. Muchas gracias por tu comentario, Enrique. Sí, el matiz que comentas de “diferencia del componente cultural y familiar” es importante y es lo que hace falta transmitir en las facultades y en la consulta.

    Elena

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