Ser médico de familia (segunda parte)

Compartía en un post hace apenas dos meses un texto de Roberto Sánchez (residente de medicina de familia y comunitaria en Madrid).

El pasado lunes se publicaba en El País un artículo titulado “No quiero ser médico de familia” que invitaba a pensar acerca de algunos comentarios que se hacían en el mismo y en los comentarios a él. Hoy en la lista MEDFAM nos comenta Roberto su intento frustado de hacer un comentario en dicho periódico a través de una Carta al Director.

Intento frustado quizá por que a veces la libertad de expresión no es tal.

Con su permiso, comparto el ensayo a esa Carta al Director:

” He leído el artículo “No quiero ser médico de familia” en su periódico y le escribo para decirle que yo sí, quiero. Es que a mí, Señor Director, me gustan los sentimientos de la gente, la sonrisa de la mujer que se queda embarazada la primera vez, las sonrisas sin dientes de los abuelos, las sonrisas con caries de los niños. Me conmueven las lágrimas del suicida, del empresario, del seropositivo, las del paciente que sabe que va a morir pronto. Me apasiona mi trabajo porque me apasionan las personas con sus corazones, sus tripas, sus desechos, sus ojos evasivos. Me apasiona mi trabajo porque me apasiona la vida y todos los días, cuando entro en la consulta, entro a construir la sociedad, a consolar a los parias de la tierra, a leer biografías entre líneas, a ser un voyeur de la cotidianeidad. He dedicado once años a este propósito, le he entregado mi juventud entera, lo mejor de mí, y me siento a medio camino entre las vejaciones de la Administración y la cultura de la queja instalada en el discurso de mis colegas. A medio camino entre el agradecimiento de los pacientes y el desprestigio social de una Atención Primaria que se basa en el uso racional de los actos médicos y de los recursos, que no quiere convertir la Sanidad en un bien de consumo de centro comercial. El médico de familia es mucho más que médico; es sociólogo, antropólogo, poeta. Viajero, economista, portero. Gestor, carnicero, chofer. Sacerdote, alguacil y meteorólogo. Siempre tiene que saber por dónde va a venir el viento.”

Y yo también… de mayor quiero ser Medico de Familia…

 

4 pensamientos en “Ser médico de familia (segunda parte)

    • Sergio,

      muchas gracias por tu comentario.

      Sabía que al final la historia tuvo otro final y se consiguió la publicación en el periódico.

      Por un momento me preguntaba si,aunque sea una mínima parte, influyó algo la respuesta de compartirlo en algunos blogs cuando ROberto comentó en MEDFAM que no le habían admitido la publicación…
      Sería un ejemplo de que lo que se escribe en este espacio virtual tiene algo de fuerza…

      En todo caso, enhorabuena a ROberto por ir más allá de la habitual cultura de la queja de pasillo…

      Un abrazo

      Elena

      Me gusta

      • Olé Roberto…
        No lo había leido hasta hoy.
        Gracias Elena por haberlo mencionado en tu blog.
        Sux.

        Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s