Te dIbujo dEscontando Minutos Perfectamente Ordenados

Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj



Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico.

Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.

 

Instrucciones para dar cuerda a un reloj

 

Allá al fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente.

Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan.

¿Qué más quiere, qué más quiere? Átelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus rubíes.

Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa.

                                                                                                                                                                                                                  Cortázar

 

 

                                                                                                                      

3 pensamientos en “Te dIbujo dEscontando Minutos Perfectamente Ordenados

  1. 3:42 de la madrugada y mirando mirando llego hasta aqui (bueno vale…al otro blog) buscando un barrio conocido. Leo, releo, y cuando encuentro la noción del tiempo pienso (a veces me da por hacerlo): que bien se escribe en esta zona😛. Desde luego hay que darte la enhorabuena y quitarse el sombrero. Da gusto saber que en algunos barrios altos de esta ciudad hay gente que realmente escribe que da gusto. Enhorabuena.

    Me gusta

  2. Me apetecía aislarme de los gritos coléricos de mis cantantas de bolsillo, separarme de la euforia animal de un Barça-Madrid, dejar que la tormenta siga su rumbo y como ayer me fui a dormir con un buen sabor de boca he decidido aislarme aqui, espero que no te moleste. El poema anterior me parece genial y muchos textos son estupendos aunque tengo una duda ¿no habrás dejado de escribir verdad?, un abrazo desde mi complejo universo.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s