Reflexiones en tiempos de crisis

reflets

                                                                                                                          (Pintura: Reflets (2011) de Gao Xingian)

En la historia de Luisa constan etiquetas diagnósticas como asma y ansiedad. Hace una semana, revisando la lista, antes de comenzar la consulta, imaginé que quizá Luisa vendría por su tos que le acompaña durante los inviernos. Ese era uno de motivos, pero no el único. Me sorprendió su pregunta: “¿Qué tengo que hacer para pedir lo de la discapacidad?”. Mi contra-pregunta del porqué se lo planteaba puso sobre la mesa motivos centrados en un sólo tema: tiene un trabajo como programadora de páginas web pero no le permite llegar a fin de mes, ni a fin de año, ni tener previsión para lograr las expectativas que planean su pareja y sus dos hijos. Explorando ofertas de trabajo se ha percatado que tener un grado de discapacidad puede ampliar las opciones de conseguir un trabajo. Dedicamos algunos minutos de conversación acerca de cuál puede ser el significado de “tener x % de discapacidad”, el estar /sentirse enfermo y la causa de las causas de esta petición. Para mí fue una consulta no resuelta, no tanto por el dar o no dar una respuesta acerca de qué trámites necesita para solicitar una valoración del grado de discapacidad sino por conocer esta nueva realidad, las implicaciones que puede tener, las cascadas que pueden (re)surgir etc…

Quizá sea casualidad, poco representativo, pero en las últimas tres semanas se ha planteado este tema en la consulta. Martín, Manuela y Rosa son tres pacientes con contextos, antecedentes y biografías diferentes a los de Luisa… pero con el nexo común de una petición: el de plantearse qué grado de discapacidad tengo.

El pasado viernes tuve la oportunidad de escuchar a Helena Legido-Quigley y a Sergio Minué en en la mesa titulada “Health and Economic crisis”, dentro del programa del primer Forum de Vasco de Gamma. Ambas ponencias dibujaron la complejidad del abordaje del impacto de la crisis en el sistema sanitario con una aproximación sobre el impacto en la salud (suicidios, patología mental, enfermedades infecciosas etc…), la estructura social (y su fragilidad), las respuestas políticas a la crisis (y sus efectos secundarios) y la distribución del Estado de Bienestar…

Entre lo escuchado y lo vivido en la consulta coincido que la aproximación es compleja. Me preocupan los suicidios, las enfermedades infecciosas que vuelven,  la patología mental descubierta y la que empeora, el aumento de las desigualdades… y que muchas de ellas son variables que conocemos por tener un punto en común al mirar atrás qué ocurrió en otras situaciones de crisis. Pero me preocupa también el potencial generador de estados y de etiquetas (no previsibles) valorados de una forma diferente, la creación de nuevos espacios y caminos en busca de la luz para salir del túnel, la (re)significación del ser/estar enfermo … y cómo posicionarnos ante ello.

 

Un pensamiento en “Reflexiones en tiempos de crisis

  1. Abatimiento es lo que observo en mis consultas desde la irrupción de la crisis. El paciente ahora reconoce ya en sus sintomas el malestar en el que vive. La manifestación del dolor o de la ansiedad sigue siendo su grito de petición de ayuda pero observo que la esperanza de salir del atolladero se desvanece a medida que los soportes relacionales van cayendo uno tras otro.
    Estoy de acuerdo: va a cambiar el modo en el que los pacientes se acercan a nosotros y cómo nosotros mismos nos situamos delante de ellos.

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