No al encarcelamiento de Carlos y Carmen

2014-06-16 11.55.57

“En el zoo terminan toda clase de animales. El agustí es originario de sudamérica. En su medio natural es  un animal nocturno, que pasa a cubierto la mayor parte del día. El de este zoo londinense es una hembra del tamaño de una liebre grande, pero más redonda y abultada. Tiene las patas negras traseras más grandes que las delanteras, que , como una ardilla, utiliza para agarrar la comida que roe y para sujetar todo lo que encuentra y no le asusta. En realidad, le asusta casi todo.

Parece extraordinariamente acobardada; da la impresión de que estuviera siempre intentando esfumarse. Esto se debe quizá, en parte, a que parece no tener cola, aunque en realidad, sí que tiene una apariencia pequeñita, no más grande que un pezón rosado. Es muy vulnerable. Su única defensa es su saltarín galope. Los dientes solo le sirven para masticar los frutos secos y las bayas de los que se alimenta. Sus garras son débiles. Hasta su áspero pelaje pardo es bastante ralo. (…) Cuando se sienta sobre las ancas para amamantar a sus crías, que meten sus cabecitas entre sus patas delanteras, cuando come, dando esos bocaditos nerviosos, codiciosos, característicos de los roedores; o cuando lame a sus crías, oliéndolas, limpiándolas y reconociéndolas como suyas, su sistema de alarma no cesa de captar y descifrar cualquier signo de peligro, cualquier cosa extraña que se aproxime. Junto con el aire aspira los murmullos. Rebosantes de natural ilusión, sus crías corretean a su alrededor para volver a ponerse a salvo a su lado. Pero lo único que puede hacer nuestra agustí es esfumarse junto a ellas. Una vida temerosa. Sin embargo, no es más consciente de ello que un tendero pequeño burgués educado en una iglesia metodista.

¡Qué distinta de este otro tipo de timidez!. La tupaya es de Malasia. Solo mide unos quince centímetros y tiene una cara puntiaguda, inquisitiva, y unas pezuñas delanteras rosadas y afiladas. En la pared trasera de su jaula hay tres agujeros, no más grandes que un penique, que dan a una especie de caja negra donde pasa la mayor parte del día y de la noche, en la oscuridad. Pero si uno tiene la paciencia de esperar el tiempo suficiente, verá al fin una cara alargada, asomándose, ojo avizor, por uno de los agujeros. El espacio es angosto, pues el agujero apenas es más ancho que su cuello. Asoma la cara y luego vuelve a sumirse en la oscuridad, donde está a salvo. Pero esperemos un poco más. Es un animal persistente, y su método es el de prueba error.

Ha reparado en tu dedo, entre los barrotes, y se propone a investigar qué es aquello. Si miras un instante hacia el otro lado, te lo perderás, pues saldrá a la jaula e inmediatamente volverá a la oscuridad: lo único que verás será su espesa cola desapareciendo por uno de los agujeros.  Pero no apartes la vista y verás cómo, a lo mejor, se atreve a avanzar siete centímetros por la jaula antes de volver disparada a su agujero. Ha probado acercarse siete centímetros y no hay peligro: no la han conseguido. Y otra vez dentro: primero la cabeza, luego la cola; y vuelve a sacar la cabeza. Esta vez, quince centímetros. Y así sigue, hasta que llega a tu dedo. Lo toca con el hocico y enseña los dientes, que no son más grandes que la cabeza de un alfiler. De nuevo se escabulle a toda prisa. Y vuelve a aventurarse fuera. (…) Tras varios intentos de morderte el dedo – y no es fácil no apartar el dedo, porque sus dientes son tan punzantes como sus dientes y su persistencia-, intentará tirar de él con las pezuñas delanteras. Estas son rosáceas, como su hocico y sus encías. Después de agarrarte el dedo y tirar de él un momento, se mete precipitadamente en uno de los agujeros. Si haces ruido entonces, puede que se inicie de nuevo todo el proceso. Si te quedas quieto, en silencio, viene y te agarra el dedo y tira, luego sale disparada, vuelve a salir y vuelve a agarrarte el dedo y a tirar de él… Hasta que eres tú el que desiste.

Y este, dicen, es uno de los animales más tímidos del zoo. Se equivocan. Es cauteloso, como un hombre sensato que ha de caminar sobre una fina capa de hielo. Es furtivo, como cualquier francotirador. Y es incorruptible. No hay quien lo aparte de su meta. (..) “

“Entre barrotes” en La apariencia de las cosas de John Berger.

Son las letras de Berger las que, en esta ocasión, nos invitan a pensar sobre qué significa la libertad, la elección, la capacidad de crear y cambiar el rumbo de lo predecible, lo conocido, lo asumido. Pero también nos introducen en la colaboración a la iniciativa escrita en plural en relación al encarcelamiento de Carlos y Carmen hace apenas unos días.

Podéis leer a continuación la información que se difundirá a partir de hoy:

Como profesionales de la salud y como ciudadanos y ciudadanas, expresamos nuestra preocupación por la represión y criminalización de la respuesta cívica y concretamente de la situación de Carmen Cano y Carlos Bajo como se expresa de forma detallada en el siguiente texto.

Por ello proponemos:

1. Os animamos a participar en la petición que se remitirá al Ministerio de Justicia para la concesión de indulto (es urgente: la carta se remitirá el martes).
Bien firmando directamente aquí:
https://www.change.org/es/peticiones/ministerio-de-justicia-concedan-el-indulto-a-carlos-y-carmen
O bien remitiendo vuestro modelo de carta personalizada (que podéis descargar aquí) a a la siguiente dirección:
stoprepresion.acampadagranada@gmail.com

2. Os invitamos a difundir la información sobre el caso de Carlos y Carmen en todas las asociaciones, plataformas, sociedades científicas y colegios profesionales de vuestro entorno relacionadas con sanidad y salud. Consideramos que establecer un proceso de reflexión y debate sobre este asunto puede ser muy enriquecedor para evitar que vuelvan a ocurrir situaciones similares.
http://carloscarmenabsolucion.wordpress.com/

3. Animamos e invitamos a dichos colectivos a implicarse y como hicieron otras asociaciones, sociedades científicas y colegios profesionales, a difundir y denunciar la desproporcionada pena impuesta en el caso de Carlos y Carmen.

4. Podéis difundir vuestra fotografía solicitando el indulto para Carlos y Carmen y que se detenga su proceso de encarcelamiento.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s