Marina Garcés: del pensamiento a la acción (y viceversa)

 

 

beaFotografía de Bea Aragón

Marina Garcés (Barcelona 1973), aúna la acción en distintos ámbitos (como es el académico y docente, el campo del activismo antagonista en Barcelona  o  el ámbito de la creación y experimentación en espacios colectivos) con una reflexión sobre estas prácticas  desde el marco conceptual de la filosofía. Si bien, sus reflexiones teóricas inicialmente se preocuparon del problema de la impotencia (como se puede ver en su libro En las prisiones de lo posible), en el ensayo que nos ocupa Garcés abandona este problema para plantear el compromiso y recuperar una idea: la de un mundo en común.

Éste es el título de la lectura elegida: “Un mundo común”. El libro está dividido en tres partes: en El problema del nosotros traslada la pregunta habitual del ¿qué nos une? al ¿qué nos separa?, en Encarnar la crítica plantea cómo se involucra el cuerpo (más allá del pensamiento) y en la Dimensión común parte del nosotros para acabar con un epílogo titulado Esta vida es mía. Pequeños capítulos dentro de esas tres partes citadas que permiten su lectura aleatoria pero que, en conjunto, podemos reconocer un hilo conductor: la reflexión sobre el individualismo imperante abordando su genealogía filosófica. Marina desgaja las fantasías y pesares que promueven este individualismo al tiempo que ofrece otro marco que posibilita una alternativa para entendernos en el mundo. Se trata de un ensayo en el que intenta confrontarnos con la habitual y más reconocible versión uniforme de lo real, dibujando una propuesta de mundo donde identificar nuestro anonimato en lo común y apostar por lo imprevisible e incierto que nos interpela y nos descubre nuestra fragilidad.

El (sobre)uso de algunas palabras y los significados que les otorgamos pueden acabar relegándolas a un plano de lo inservible, tanto desde el punto de vista de lo teórico como de lo práctico, la acción. Pensamos, por ejemplo, en palabras como las fronteras, el compromiso, lo individual-colectivo, lo público-privado y la dependencia. Leyendo a Marina tenemos la oportunidad de replantearnos cómo estas palabras nos sacuden y desequilibran la realidad. Palabras que, de una u otra forma, consideramos oportunas elegir por su nexo con nuestro quehacer diario. Cuando escribe:

“El contrato, como expresión de la obligación política sobre la que se asienta la sociedad, tiene tres consecuencias fundamentales: la privatización de la existencia, la concepción del orden como inmunidad individual y la idea de un nosotros articulado a partir de la relación de cada uno con el todo” (pág 31)

– citando a Butler “nuestra supervivencia no depende de la vigilancia y defensa de una frontera, sino de reconocer nuestra estrecha relación con los demás” “ la permeabilidad de la frontera, incluso el abandono si fuera necesario, es la garantía tanto de la supervivencia como de la identidad” (pág 48)

–  “el trato no es un programa de acción sino un modo de relación a la vez activa y receptiva, que contempla precisamente la necesidad de atender la potencia, nunca del todo previsible, de cada situación”. (p.16)

“el compromiso es la disposición a dejarse comprometer, a ser puesto en un compromiso por un problema no previsto que nos asalta y nos interpela. El compromiso es, así, a la vez activo y pasivo, decidido y receptivo, libre y coaccionado” (pág 63)

nos planteamos el reto de tener presente la vulnerabilidad de las personas como pacientes, y de no ignorar sus fronteras en el vivir, de forma que como médico/as de familia nos comprometamos en “un mundo común”: el que compartimos con nuestro quehacer diario. No es suficiente el pensamiento, se precisa la acción profesional sensata en el trabajo diario.

BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA

1.- Garcés M. Un mundo común. Edicions Bellaterra. Barcelona, 2013.

2.- Blog de Marina Garcés. Donde se puede encontrar sus escritos, vídeos de entrevistas, cursos en los que participa como docente. En la pestaña donde se presenta ella misma podemos encontrar el enlace a “Espai en Blanc”: un proyecto que nació en Barcelona (2002) de la necesidad de poner en marcha un pensamiento crítico colectivo y práctico. Definido como Colectivo porque en cada uno de sus integrantes resuena un nosotros y Práctico porque el mundo no es su objeto de estudio ni de contemplación, es el campo de operaciones de su cuerpo colectivo. Destacamos de su intervención en Espai en Blanc dos proyectos: “Taxista Ful” , una crítica del trabajo en tiempos de precariedad y “La tierra de nadie en la voz de los nombres”, una iniciativa que intenta reivindicar que la producción de pensamiento crítico pasa por constituir un nosotros pensante y colectivo capaz de avanzar y actuar.

3.- Vídeo sobre intervención de Marina Garcés en video en la 8ª Jornadas Salud Pública: La Salud Pública ante el cambio social en el siglo XXI. En él la autora explora el significado de las palabra inmunidad como la liberación de cargas, de obligaciones respecto a los otros. Visto como el origen de un privilegio y un poder que implica no estar atado a los otros, un poder. Sólo reconociendo nuestra vulnerabilidad como condición humana y política podemos valorar el carácter relacionar de nuestro cuerpo, de nuestra vida y posicionarnos y revelarnos ante esa inmunidad desde la interdependencia. Porque la vida es un problema común.

Texto elaborado por Bea Aragón y Elena Serrano

Disponible en la sección “Caleidoscopio” de revista AMF joven.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s