Un nuevo caso clínico cierto para la sección de “No solo ciencia” en AMFjoven:
“La historia de Lola: del otro lado de la mesa a la pequeña pantalla“
Un nuevo caso clínico cierto para la sección de “No solo ciencia” en AMFjoven:
“La historia de Lola: del otro lado de la mesa a la pequeña pantalla“
“Polimedicación y prevención cuaternaria en atención primaria. Arte y práctica” es el título de la sesión que el pasado martes 19 de febrero compartió Enrique Gavilán con nosotros en el centro. Comenzó la sesión con un interesante ejercicio de ir encajando diferentes piezas del puzle hasta descubrir la imagen final, donde cada una de estas piezas era única e imprescindible y el conjunto da sentido a cada una de ellas.
Y después un interesante del que rescato algunos de los guiones:
1/ la necesidad del abordaje de la polimedicación desde una perspectiva interdisciplinar e multifactorial, donde el médico de familia y la enfermera deberían de tener un papel principal de eje del sistema.
2/ La prescripción como un proceso complejo que no queda a una receta.
3/ La importancia de trasladar el concepto de cronicidad en la atención a nuestros pacientes por el de comorbilidad, porque es en este último donde mejor se define la red compleja de enfermedades y sus interacciones.
4/ El furor por la etiqueta diagnóstica y la búsqueda de seguridad… se acompaña de una sobrevaloración de la beneficiencia frente a la maleficiencia en la prescripción.
5/ Los criterios (explícitos e implícitos para valorar la adecuación terapéutica son sólo herramientas de ayuda en la toma de decisiones pero no los que nos dicen qué hacer y cómo.
6/ Con las herramientas de valoración/evaluación de las que disponemos para valorar adecuación y adherencia terapéutica, estado clínico, cognitivo y funcional, contexto socioeconómico y cultural, solo tenemos una foto aproximada del universo de la persona polimedicada que tenemos delante de los ojos. El bagaje personal, la perspectiva y las expectativas de cada personas también deben servirnos para modular nuestra actuación profesional.
7/ La prescripción de medicamentos no lo es todo. El trato a las personas va más allá del tratamiento, farmacológico o no, del que echamos mano a la hora de atender a las personas.
8/Dentro de nuestro quehacer profesional está también el estar atentos a las paradojas y contradicciones a las que está sujeta la prescripción de medicamentos con los que tratamos a las personas a las que estamos obligados a atender.
9/ A través de dos cortos: “Cinco minutos con Emma” y “Roles” se hicieron presentes los datos duros-y-blandos que se incorporar a la narración del paciente fuera de la consulta. Datos duros-y- blandos, las causas de las causas o los determinantes de la salud, que sin tenerlos en cuenta nuestro quehacer se puede perder por carreteras secundarias no exentas de riesgos e iatrogenia.
10/ La polimedicación como un problema de salud pública y un nuevo escenario donde poder plantearnos la prevención cuaternaria.
Gracias a Enrique y a todos los que hicieron posible esta sesión, de una forma visible e invisible.
Hace algo más de cuatro años, durante mi rotación rural descrubrí algunas lecturas recomendables. De ellas destacaría ” La crisis del sistema sanitario: una interpretación sociológica” de Juan Irigoyen. Un libro de lectura pausada y de algunos conceptos que resultaron algo difíciles de ubicar quizá por la falta de esos otros lenguajes no-científicos en los que se basa la formación de pre-postgrado. En él se pueden encontrar aportaciones desde otro prisma sobre lo macro-meso y micro, visiones acerca de la lucha de poder entre estamentos, el viejo y nuevo paciente y las expectativas y realidades de la reforma sanitaria.
Pocos meses después de la lectura del libro, tuve la oportunidad de escuchar su participación en los seminarios de Innovación con una ponencia titulada: “Innovación en prevención clínica y profesionalismo médico“. Ampliación de algunos de los conceptos leídos y una interesante narración sobre su experiencia como paciente, en nuestro sistema sanitario.
Otras de sus lecturas interesantes pueden encontrarse aquí.
Y a partir de ahora en Tránsitos intrusos, su nuevo blog. Para mí, un lugar donde poder entender más sobre lo que ocurre dentro y fuera de las cuatro paredes de la consulta.
Una recomendación de fin-principio de año.
El amanecer los alcanza en plena discusión. Los ánimos están algo exaltados.
El Escéptico: Sigo pensando que te lo inventas. El otro lado no existe. Son cuentos de viejas para asustar a los niños y a los imbéciles.
El Creyente: Y yo te digo que los he visto. Una vez, fugazmente. Pero son horribles. Nada nos une a ellos…
El asustadizo: Basta. No quiero seguir escuchándoos. Esas son cosas con las que no hay que jugar.
El incauto: Pues yo he leído que es posible comunicarse con ellos. Podríamos probarlo…
Un ruido llega desde el pasillo. Todos se desvanecen en el aire.
(Distorsiones de David Roas)
El día a día es posible gracias a las personas visibles y no visibles. A pesar de que no son todos los que están, ni están todos los que son (por elección, o no).
El día a día del Sistema Sanitario, generalmente (sobre)ocupado con estrategias de control y de burocracia donde pareciera que surgen perfiles en los que el silencio y la resistencia implican una débil vinculación.
Las grietas entre posiciones jerárquicas, entre conflictos y alternativas… nublan el objetivo que debería suponer el equilibrio entre la calidad del trabajo y el servicio prestado. ES quizá en estos tiempos recortados donde la búsqueda de una asistencia sanitaria congruente con la sociedades complejas contemporáneas, es más necesaria que nunca.
El espíritu asertivo de la Atención Primaria en búsqueda del profesionalismo, como doceavo símbolo.
Mirar hacia atrás nos serviría para dar cuenta de los diversos matices que han definido años tras años nuestro quehacer. Entre ellos desde luchar contra la enfermedad hasta la actual búsqueda (casi) total del bienestar y de la seguridad. También el cambio en la relación médico-paciente tendiendo a la caducidad del modelo paternalista y del arte de la medicina, por un juego con algunas de sus reglas en construcción en cuyo eje central se sitúa la tecnología productora de etiquetas diagnósticas, tratamientos y expectativas desubicadas.
Porque siempre nos faltará tiempo, porque la etiqueta de prescripción inducida se creó para utilizarla, porque nos acompaña el cambio “social” donde expectativas y realidades parecen jugar al desencuentro, porque “los otros” podría ser una permanente variable de confusión, porque el paciente puede llegar a convertirse en un cuasiextraño, por el exceso de todo en nuestro quehacer… Por todo eso y mucho más… quizá sea una necesidad el detenerse a pensar qué podemos hacer (o dejar de hacer) en nuestro pequeño-mediano o grande campo de acción.
La lista de porqués intenta recoger las razones por las que nos planteamos en mi centro, hace unos meses, un cambio en el quehacer en general y en el de la salud mental en particular. Quizá ahora más teñido por los llamados malestares de la vida y su riesgo de medicalización (entendida no sólo como la dependiente de una prescripción farmacológica).
Tras semanas perfilando inquietudes, expectativas, dudas, casos reales… fue el pasado día 30 de noviembre cuando tuvimos la primera sesión presencial titulada “Salud Mental y Prevención Cuaternaria. Topografías de un equilibrista sin cornisa” con la participación de Alberto Ortiz, psiquiatra, que ha trabajado en la línea de prevención cuaternaria y salud mental con su especial “indicación de no-tratamiento”.
Quería compartir con vosotros algunas ideas de lo escuchado, por si pudieran ser útiles en la búsqueda de ese otro quehacer:
- Activar una cámara que nos acompañe y nos plantee un quehacer desde el “yo profesional” y no desde “el yo social”.
- Toda intervención implica daños. En general, los beneficios superan a los riesgos y a los daños… pero siempre están ahí.
- Desplazar el furor curandis hacia la balanza beneficio-riesgo en cada intervención, valorando la indicación de no-tratamiento.
- Algunos ingredientes importantes para llevar a cabo esta indicación de no-tratamiento son: la escucha, hacer llegar que escuchamos para después construir – deconstruir su historia y darle su significado.
- Una alternativa para navegar de síntomas hasta el problema real de índole no-bio es practicar la medicina basada en la narrativa.
- La conciencia de enfermedad en el paciente puede no llegar con el paso del tiempo pero siempre podemos acompañar – cuidar…
- Curamos, cuidamos, acompañamos… y también podemos decepcionar a los pacientes. Tener disponibilidad de recursos no implica gestionarlos según expectativas y demandas; saber decir No… o la llamada ética de la negativa.
- En la práctica de la prevención cuaternaria tiene cabida el compartir con el paciente nuestras limitaciones en cuanto a conocimientos científicos o la llamada ética de la ignorancia.
Y aquí disponible la bibliografía propuesta para lectura previa a la sesión:
1.- Libro “Acciones de Salud Mental en la Comunidad”
2.- Iatrogenia y prevención cuaternaria en Salud Mental.
3.- Preventive Psychiatry Can Be Bad for Our Health
4.- Los profesionales de salud mental y el tratamiento del malestar.
5.- Trastornos mentales comunes: manual de orientación
6.- Ya es primavera en Salud Mental.
7.- La derivación a salud mental de pacientes sin un trastorno psíquico diagnosticable.
8.- A propósito de un garabato de Marc Joumelle.
9.- Significado de las demandas menores en Salud Mental.
10.- ¿Enfermos de Salud?.
11.- Prevención cuaternaria para principiantes.
Un placer poder compartir esta sesión con profesionales como Alberto Ortiz, del que diría que transmite que las cosas pueden mejorar y que el cambio puede comenzar por uno mismo…
La libre expresión del pensamiento crítico no es un lujo, es una necesidad.
Termina un mes de noviembre con muchos cambios en lo político y en dónde nadie parece estar donde estaba principios de mes.
Precisamente cuando se empieza a escuchar cada vez más la posibilidad de incluir un copago en sanidad, en dónde los despidos son el pan de cada día… Suponemos que estos tiempos tienen que ser de mucho trabajo para los sindicatos que deben de estar negociando, arrimando el hombro y dejándose las pestañas para conseguir sostener un sistema que es de los más eficientes del mundo, de los más universales y sostenibles aunque algunos se empeñen en todo lo contrario.
También es el mes en donde un grupo de profesionales de la sanidad del Área de Salud de Plasencia, ha llevado a cabo un proyecto ilusionante que pretende educar en salud a la comunidad a través del teatro, y que se estrenó el pasado 19 de noviembre, con el Teatro Alkazar placentino lleno hasta la bandera y con los espectadores aplaudiendo a rabiar. Ni que decir tiene que todos los actores son profesionales sanitarios, que para la gran mayoría de ellos era la primera vez que se subían a las tablas y que cada uno de ellos participó echando horas, ilusión y ganas que no se pagan en la nómina de fin de mes.
Pues bien don Jesus Quijada, sindicalista de pro de la UGT, se empeñó hasta el último momento en impedir que la obra se celebrase, porque, por lo visto, pensaba que era ofensiva para los médicos.
Por todo ello, y porque si Pablo Iglesias levantase la cabeza le daría un poco de vergüenza que un sindicalista del sindicato que él fundó se dedique a intentar censurar obras teatrales, como si fuese un vulgar censor de los de otros tiempos. Saludyotrascosasdecomer ha decidido por unanimidad nombrar empleado del mes de Noviembre a don Jesús Quijada Hernández.